Para la utilización de productos de limpieza, deberán tenerse en cuenta las siguientes consideraciones generales:
• Nunca debe efectuarse una limpieza ácida sobre pavimentos recién instalados, porque el ácido reacciona con el cemento no fraguado, pudiendo deteriorar las juntas o depositar compuestos insolubles sobre su superficie.
• Es conveniente impregnar la superficie con agua limpia previamente a cualquier tratamiento químico, previniendo así la posible absorción de los agentes utilizados por el material de rejuntado, y aclarar con agua inmediatamente después del tratamiento para eliminar los restos de productos químicos.
• No deben utilizarse espátulas metálicas ni estropajos abrasivos, siendo adecuadas las esponjas, preferentemente naturales.
• Este tipo de operaciones deben ser realizadas por personal experimentado, teniendo en cuenta las características de las baldosas y las recomendaciones del fabricante en un lugar poco visible.
Mantenimiento
La limpieza cotidiana de las baldosas de gres es particularmente simple, ya que únicamente se requiere agua limpia a la que puede añadirse un detergente de base alcalina.
No se recomienda el uso de ceras, aceites o productos similares, ya que la nula porosidad de la superficie vidriada impide la correcta aplicación.
Eventualmente, podemos encontrarnos frente a manchas de tipo doméstico que no pueden ser totalmente eliminadas con un detergente comercial, por lo que será necesario el empleo de disolventes o agentes limpiadores específicos. Deberá consultarse previamente la clase de resistencia química de la baldosa y, para mayor seguridad, es conveniente hacer una prueba de la limpieza sobre piezas de reserva o en un lugar poco visible.
