Los pavimentos están alrededor nuestro, los estamos pisando continuamente y en la mayoría de ocasiones no reparamos en ellos.
Nos llamará la atención si están sucios y deslucidos; y solo si están limpios y en perfectas condiciones de conservación los admiraremos.
Lo mejor es darle la importancia que realmente tiene a un buen mantenimiento de pavimentos y suelos.
Es primordial, necesaria y obligatoria, una buena limpieza y dependiendo del tipo de pavimento o suelo, que en cada caso será diferente.
En estos artículos técnicos iremos detallando una correcta acción según la clase y calidad de cada uno.
En primer lugar diferenciaremos los diferentes tipos de suelos; los naturales de los artifíciales, y los duros de los blandos.
SUELOS DUROS NATURALES:
* MÁRMOL: Es una piedra caliza metamórfica, de textura compacta y cristalina, susceptible de buen pulimento y mezclada frecuentemente con sustancias que le dan colores diversos o figuran manchas o vetas.
* TERRAZO: Pavimento formado por chinas o trozos de mármol aglomerados con cemento y cuya superficie se pulimenta.
* PIZARRA: Es la Roca homogénea, de grano muy fino, comúnmente de color negro azulado, opaca, tenaz, y que se divide con facilidad en hojas planas y delgadas. Procede de una arcilla metamorfoseada por las acciones telúricas.
* GRANITO: Es la Roca compacta y dura, compuesta de feldespato, cuarzo y mica. Lo hay de varios colores, según el tinte y la proporción de sus componentes.
* PIEDRAS CALIZAS: Roca formada de carbonato de cal.
Dentro de los naturales nos encontramos con el MARMOL y el TERRAZO, con una amplia gama de clases colores y texturas, todas ellas de gran belleza y resistencia, son suelos muy porosos debido a que son ”piedras naturales”.
El TERRAZO aún no siendo piedra natural se trata de la misma manera ya que su composición son trozos de mármol unidas con un aglomerante de cemento blanco, por lo tanto con gran contenido en calcita, son altamente sensibles al agua y a toda clase de productos químicos, (ácidos alcalinos).
Son suelos que se recuperan con facilidad mediante un rebajado, o desbaste, la operación consiste en la aplicación de unas piedras de desgaste de diferentes granos, desde el más basto hasta el grano más fino, para conseguir el nivel y textura que deseamos.
Generalmente esta operación se suele hacer en pavimento de nueva instalación para eliminar los posibles desperfectos que puedan haber, y para la nivelación de las juntas y en pavimentos antiguos, deteriorados por el tiempo con manchas de fugas de agua, rayas gruesas de traslados de mobiliario y en general todo lo que haya penetrado o deteriorado en demasía el poro del pavimento.
El acabado final siempre será un cristalizado.
Otra operación para recuperar el brillo y textura de estos pavimentos es el diamantado, es aconsejable cuando el cristalizado ya no es efectivo encontramos rayas muy sutiles y no obtenemos el brillo deseado.
Se trata de un micro rebajado, se realiza con una maquina rotativa dotado con unas pequeñas piezas de piedras que van desgastando el suelo milimétricamente.
El acabado dependerá de la ultima piedra que apliquemos siempre se acabará con el grano más fino para eliminar las posibles rayas que dejen las otras más gruesas.
En esta ocasión el final también es un cristalizado.
Para el MARMOL y el TERRAZO, la recuperación del brillo es el cristalizado, consiste en una reacción que se realiza con la maquina rotativa, un producto a base de flúor- silicatos y lana de acero, en esta ocasión también influye la clase de lana las hay de diferentes medidas, según el suelo que tratemos así será.
Después de todos estos tratamientos, lo mejor para conservar el brillo, es una limpieza siempre con productos neutros, nada que contengan amoniacales, lejía, clorados, en definitiva nada que contengan productos agresivos.
No olvidemos que el brillo es un reflejo de luz y cuanto más lisa sea la superficie mejor.
Actualmente se están realizando pulidos en granito es un tratamiento costoso y de difícil realización.
En el resto de suelos naturales, el mantenimiento será el de una limpieza con agua y un producto neutro, en algunos casos se puede aplicar emulsiones con el fin de proteger.
En la mayoría de estos pavimentos si están en perfectas condiciones, una limpieza con una mopa impregnada, o una mopa con capta-polvo seria suficiente en la limpieza diaria.
MERCEDES FUENTES GARCIA
Consultora de Formación GeneralFormacio
